Publicado en En Libros

¿Qué pasaría si…?

3760521_640px

La literatura, sobre todo la romántica,  nos permite, en muchos casos, vivir fantasías e imaginarnos a nosotras mismas en situaciones que, de darse en la vida real, ni locas nos atreveríamos a enfrentar. Por ello me pareció una idea “divertida” analizar con cabeza fría las siguientes situaciones y que quede claro que se trata solo de un juego y para nada juzga el contenido del libro o si no me gustó o lo amé con locura.

Aquí vamos:

50-sombras-de-greyUn millonario empresario bellisísimo  aunque un poco críptico me invita a salir, me lleva de Portland a Seattle en su helicóptero que, por cierto, vuela él mismo. El destino final es su casa. Una vez allí me da un acuerdo de confidencialidad para que firme y me lleva a un cuarto cerrado con llave. Cuando abre la puerta me consigo con una especie de cámara de tortura medioeval y, en dos platos, me dice que para encontrar placer me tiene que caer a golpes, amarrarme y otras cosas por el estilo, además de ejercer control en cada aspecto de mi vida: lo que como, lo que visto, con quien hablo, etc. Por muy bello que sea, por muchos millones que tenga, creo que saldría de allí lentamente, sin darle la espalda si quiera, porque ese sujeto está loco, es peligroso y representa un riesgo para mi integridad física.

Otro día me consigo con el dueño de la empresa para la que trabajo, después  que me arrincona unas cuantas veces en unos cuartos aislados, me lleva a un club y me dice que quiere compartirme con otras personas, ofrecerme a otros hombres y quedarse viendo. Aún con mi fetiche por los alemanes creo que, o me moriría de la risa en su cara demostrándole que su sugerencia es completamente absurda o le lanzaría un derechazo a la mandíbula (todo dependiendo de mi estado de ánimo en el momento) porque, honestamente, eso que ande por allí ofreciéndome y regalándome es como un poco ofensivo.

gideoncrossObviamente me cambio de trabajo y en mi primer día en mi nuevo empleo me tropiezo estrepitosamente con un adonis que resulta ser el dueño de la compañía. Jovencito y millonario, parece que me persiguen ¡que desgracia! No obstante, después de todo lo que he pasado este me parece bastante normalito pues, aunque tenga el apetito sexual de un vikingo condenado a muerte, hasta ahora no hay nada fuera de lo aceptable. Una noche me despierto, él tiene lo que aparentemente es una pesadilla y en medio de ella se masturba fusiosamente con la sábana casi al punto del dolor. Lo despierto, se niega a hablar de ello y la escena se repite otras noches hasta que en una de ellas termina sobre mí con toda la intención de atacarme sexualmente en su sueño. Con toda la pena del mundo, le aconsejaría que buscara un psiquiatra, que se recluyera en un asilo y que no intentara iniciar una relación con nadie hasta que se cure.

Con toda la desgracia laboral que he enfrentado, decido entonces trabajar por mi cuenta y mi primer cliente es un boxeador al que le hago terapia física. El sujeto tiene unos cambios de humor del cielo a la tierra, pero después de mis jefes anteriores puedo soportarlo. Como parece ser mi costumbre, sucumbo a un episodio de pasión con este deportista lleno de músculos duros, pero tiene el extraño y molesto fetiche de olerme por todas parte y pasarme la lengua por el cuerpo como si  fuera un perro. ¡Yuck! Eso sin mencionar que está psiquiátricamente loco y tienen que estarlo inyectando para dejarlo inconsciente cada vez que tiene uno de sus episodios psicóticos. Pueden llamarme insensible si quieren, pero a mi me gustan los hombres serios, estables y, por sobre todas las cosas, cuerdos.

vishousLlegamos a mi favorito. Ahora trabajo en un hospital. Llega un paciente tiroteado a la emergencia y en lo que lo operan me doy cuenta que su corazón no es nada parecido a los que salen en los libros de anatomía. Una vez que el sujeto, que tiene cara de matón de Europa del Este y la cara tatuada, está en recuperación dos tipos que se ven tan aterradores como él, se lo llevan y me secuestran en el proceso. Durante mi cautiverio me entero que es, nada más y nada menos, que UN VAMPIRO, y además me cuenta que tiene sexo tanto con hombres como mujeres y le gusta atarlos en una plataforma, ponerles una máscara y amordazarlos mientras les deja caer en la piel cera caliente. No me da tiempo de procesar toda esa información porque, vamos, ES UN VAMPIRO con todo y colmillos y eso roba toda mi atención.

Llego a la conclusión entonces que el gordito que bebe cerveza mientras ve el fútbol, es incapaz de mantener el baño en orden y deja su ropa regada por todas partes no es tan mala cosa.

Anuncios

3 comentarios sobre “¿Qué pasaría si…?

  1. Erika eres estupenda, he leído todos tus libros y has sido toda una brisa fresca para enfrentarse a tanto maníaco , porque sé a los que te refieres , en tu ejercicio de imaginación y pienso exactamente como tú.
    Sería buscarse complicaciones, como si la vida, de por si, no tuviera ya suficientes.
    No obstante, como “ciertas cosas”, me han dado qué pensar, el pobre de mi chico, pone todo su empeño y dedicación en despejar mis dudas, entonces, para mí, eso vale más que mil Gideons, mil Christians o miles de Eriks.
    Erika , sigue alimentando nuestra imaginación, siempre será una gozada leerte.
    Besos.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s